La recuperación de la memoria (XII): dialogando con Alicia Barbero Mesa, conservadora-restauradora de patrimonio documental y obra gráfica

Contamos hoy en nuestra sección “La recuperación de la memoria” con la participación de Alicia Barbero Mesa, conservadora-restauradora de documento gráfico.

Alicia Barbero Mesa realizó sus estudios superiores en la especilidad de conservación y restauración de documento gráfico en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid, obteniendo con posterioridad el título de Técnica superior de artes plásticas y diseño, en la especilidad de grabado y técnicas de estampación en la Escuela de Arte y Superior de Conservación y Restauración de bienes culturales de León.

Alicia Barbero - Depósito

Alicia Barbero Mesa en el depóstio del archivo (Archivo Histórico Provincial de Palencia)

Desde 2007 desarrolla su trabajo en el Archivo Histórico Provincial de Palencia. No obstante, su trayectoria profesional previa ha sido larga, desarrollando su actividad como restuaradora y conservadora de documentos tanto en centros de titularidad pública (Archivo General de Simancas, Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, el Museo de León, etc.) como en los de índole privada.

Damos comienzo a nuestra charla…

¿Cuándo decidiste que la restauración y conservación de documentos sería tu profesión? ¿Vocación o descubrimiento?

Recuerdo que a la hora de escoger especialidad, me decidí por restauración de documentos porque me dijeron que era el último año en que los alumnos provenientes de las Escuelas de Arte no tenían que hacer examen de ingreso para entrar en la Escuela de Restauración. Si no me gustaba, siempre podría escoger cualquier otra especialidad y bueno, me lie, me lie y hasta hoy.
Así que vocación… va a ser que no. Entré en esta especialidad para saber de qué iba y me gustó, pero como otras muchas cosas por las que me interesé en aquella época. Poco a poco se dieron las circunstancias para trabajar en este campo de manera estable y me quedé, pero lo estuve compaginando durante muchos años con trabajos en animación sociocultural y tiempo libre, así que ya ves, por ahora estoy en esto, pero no me gusta cerrar puertas.

¿Animarías a los más jóvenes a elegir esta carrera?

Animar, animar…no sé, desde luego no desanimaría a nadie que se lo estuviera planteando que demostrara un poco de interés o vocación. Eso sí, recomiendo ahínco y perseverancia. Actualmente, analizar el panorama de esta especialidad según las titulaciones, escuelas y salidas laborales privadas o estatales, comparándolos con otros proyectos curriculares no ayuda demasiado a la hora de decantarse por ésta u otra carrera. Sin embargo es cierto que, incluso hoy en día, con más escuelas que nunca, ésta sigue sin ser una especialidad multitudinaria, lo cual es una ventaja si decides ponerte manos a la obra y ejercerla. Además, ahora con las TIC tienes posibilidad de recabar información de centros formativos y laborales que hacen cosas muy interesantes, y contactar fácilmente con profesionales de todos los ámbitos que te pueden orientar y eso es fantástico, porque dan una perspectiva con la que antes no contábamos o al menos, no tan fácilmente.

Trabajas en un archivo público, en el Archivo Histórico Provincial de Palencia. Desde tu experiencia profesional ¿Se invierte –y se ha invertido en el pasado- lo suficiente en restauración de documentos? ¿Se ha visto afectada la actividad de los restauradores por los recortes en materia cultural?

No sé si lo suficiente, pero desde luego no creo que se invierta demasiado bien, hay mucha descoordinación. Quizá el ejemplo más cercano y doloroso es la inversión del Ministerio en maquinaria de restauración para el taller del archivo, realizada 15 años antes de contratar al personal técnico que pudiera utilizarla. Actualmente esta maquinaria está obsoleta, es ineficiente, ocupa mucho espacio y para colmo administrativamente es casi imposible deshacerse de ella.

También, en la época de vacas gordas, se invirtió de forma sistemática en restaurar documentos que tenían un valor determinado, por ejemplo los que eran más antiguos y en pergamino, los que iban a exposición, los que tenían una traza o ilustración bonita, los grabados o los libros gravemente deteriorados, en definitiva los que se consideraban las joyas de la corona de cada centro. Quizá en algún momento lo realmente importante eracita 1 Alicia Barbero dejar constancia de que se restauraba, pero sin ninguna planificación a largo plazo. Una vez que te pones a trabajar con fondos documentales, completos y estables, te replanteas la idoneidad de estas intervenciones aisladas cuando no hay ninguna estrategia de conservación que las sustente. La idea sería que la inversión estuviera mejor enfocada, independientemente de que fuera mayor o menor.

Creo que los restauradores, sobre todo los trabajadores autónomos y de empresas, se han visto afectados por la crisis, pero no mucho más que otros profesionales relacionados con el mundo de la cultura. Hace unos años el Servicio de Archivos de Castilla y León realizaba contratos de restauración externos que se dejaron de ofertar en 2010, precisamente por los recortes, y al mismo tiempo también se suspendieron las contrataciones de educadores en museos, de cuentacuentos y actividades de ludoteca en las bibliotecas o de agentes socioculturales en centros culturales de la provincia.

En mi trabajo diario, la crisis se ha sentido, pero poco. Reconozco que no he tenido problemas en la provisión de material fungible destinado a restauración, pero si hablamos de inversión en formación específica, mejora de instalaciones, máquinas, o instrumental de análisis y control medioambiental… eso es otro cantar. En ese sentido la Administración es una maquinaria farragosa que no es capaz de comprender que mejoras en conservación deberían, como mínimo, igualarse a la provisión de recursos aplicados a restauración y que en los centros documentales ambas son un tándem indivisible.
También hay que destacar que los Archivos Históricos Provinciales son de titularidad estatal y gestión autonómica de forma que las responsabilidades sobre la mejora de instalaciones documentales, espacios de trabajo y las reparaciones del edificio son difíciles de poner en marcha y solucionarse en poco tiempo, y cuando hay recortes más.

En el laboratorio de restauración de un archivo histórico provincial ¿con qué tipos de documentos se trabaja? ¿Se restauran documentos procedentes de otros archivos? ¿Por qué no hay laboratorio de restauración en todos los archivos históricos provinciales?

El AHP de Palencia custodia los documentos generados por la administración autonómica y estatal radicada en la provincia, además de colecciones privadas o documentación cedida, donada o comprada que complementa y amplia sus objetivos como centro de documentación histórica. Esto supone una gran masa cita 2 Alicia Barberodocumental de diferentes materiales y formatos, y en el taller se trabaja con todos, según las necesidades. A diferencia de otros talleres, como los privados o los de Institutos o Centros regionales de C+R de Bienes Culturales, en el taller se trabaja con “fondos, grupos, series”, es decir se aborda la conservación y restauración de conjuntos documentales, aunque evidentemente los documentos se intervienen de uno en uno.

Sí, en el taller se restauran documentos de otros Archivo Histórico Provinciales (AHP), cosa que antes se hizo mediante contratos externos, como ya comenté. Se hace bajo demanda, por unas necesidades determinadas, y en la mayoría de los casos se trata de pequeñas intervenciones o acondicionamiento e instalación de colecciones concretas, con materiales y formatos especiales. También se ofrece asesoramiento y ayuda técnica sobre materiales e instalaciones de conservación, exposición y restauración de documentos a cualquier centro de la red de Archivos, Bibliotecas y Museos que lo solicite. Somos conscientes de las necesidades y urgencias del resto de los centros que no cuentan con personal especializado y consideramos que toda la ayuda que podamos ofrecer redundará en una mejor conservación del patrimonio documental, así que echamos un cable siempre que nos lo piden. Por otro lado, se aprende mucho conociendo otras realidades y otros centros. Siempre supone un reto intentar que la calidad de la conservación mejore sea cual sea el punto de partida.

Taller restauracion-AHPP

Taller de restauración (Archivo Histórico Provincial de Palencia)

Creo que desde los años 80 en adelante todos los edificios históricos que se rehabilitaron para ser AHP, incluso los de nueva planta, tienen un espacio destinado a restauración o en su defecto una zona especialmente diseñada para recepción, tratamiento de limpieza, desinfección y acondicionamiento. El problema es que no se han dotado de personal especializado. El por qué, no lo sé… falta de dinero, falta de compromiso, desconocimiento de las necesidades… no sabría decirte, pero me consta que todos los Archivos estarían encantados de tener un conservador y un restaurador en plantilla como sucede en los Museos y te aseguro que no les faltaría qué hacer.

Antes de acceder al Archivo Histórico de Palencia parte de tu carrera profesional se había desarrollado en el ámbito privado, ¿qué diferencias encuentras entre ambas facetas laborales específicamente en el ámbito de la restauración?

Diferencias hay muchas, no tanto en la técnica en sí, pese a que siempre esté intentando mejorar, sino más bien por las funciones que desarrollas.
Cuando trabajas como autónomo, el contrato o el pliego de condiciones técnicas establecen un presupuesto, un tiempo, unas piezas escogidas. En algunos casos, afortunadamente muy pocos, los propietarios o responsables insisten en que apliques una metodología, con un objetivo concreto, que a duras penas respeta la integridad de la pieza y tu labor consiste más en informar que en restaurar. Otras, te ves en la tesitura de tener que explicar que quizá no haya nada que intervenir o por el contrario descubres que algo aparentemente simple, resulta ser un desafío a largo plazo y debes implicar activamente a los propietarios en la conservación. Lo bueno es que, en estos casos, las condiciones son bastante concretas, puedes decidir si te haces cargo o no, y trabajas de pieza en pieza, con sus diferentes características y contextos… después el documento sigue su camino. Este tipo de intervenciones están destinadas a piezas con una relevancia estética, histórica, artística, personal, etc., la que considere el contratante, que hace que las quieran restaurar en ese momento en particular. Por eso a veces tienes mucho trabajo y otras no y ésto ocasiona una cierta inseguridad económica.
Sin embargo, en un Archivo trabajas con un fondo documental permanente, que se va incrementando cada vez que se hace una transferencia. Estos documentos no solo tienen un valor informativo, histórico y cultural sino que además siguen teniendo un valor probatorio de carácter jurídico-administrativo, es decir parte de su relevancia reside en ser testimonio y garantía de los derechos y deberes de los ciudadanos. Por lo general no es documentación espectacularmente bonita, y tampoco tiene porque ser antiquísima. Así, como fondo, su cantidad es prácticamente ilimitada de forma que la restauración se enfoca de una manera más global, a largo plazo y fijando prioridades. Como restauradora debes cita 3 Alicia Barbero Mesaconsiderar cosas como el deterioro general del fondo y el particular del documento, la durabilidad de los materiales no creados para durar, las necesidades de uso… a veces hay que estabilizar conjuntos documentales, otras hay que restaurar, pero sobre todo hay que hacer hincapié en la preservación y la conservación para que los fondos no tengan que llegar a ser restaurados y se puedan consultar. Con este planteamiento, el trabajo no termina nunca, siempre hay cosas que hacer y siempre cobras al final de mes.

Entre febrero y marzo de este año 2015 el Archivo Histórico Provincial de Palencia fue sede de la exposición “Restaurando nuestros documentos: preservando nuestra historia“, ¿ha sido este un buen medio a través del que acercar al gran público el trabajo que realizan los restauradores en los archivos?

Restaurando nuestros documentosPor supuesto, creo que es importante que se conozca en qué consiste nuestro trabajo y que lo realizamos con medios modestos pero eficaces. En esta exposición, los compañeros del AHP de Salamanca, de dónde surgió la idea,  y en concreto Belén González como restauradora de este archivo, ofrece una visión realista de nuestro día a día.

Estoy convencida de que exposiciones como ésta crean un poso de responsabilidad en todos los que la ven ya que refleja perfectamente que detrás de cada documento de archivo hay un trabajo minucioso y constante, que trata con igual importancia la restauración de cada unidad y a preservación de los fondos, sin importar lo bonitos o antiguos que sean.

Asimismo, en principio, hasta el 30 octubre podrá visitarse en el mismo archivo provincial la exposición “Mirando Palencia desde el Archivo” en la que la fotografía copa todo el protagonismo. ¿Qué peculiaridades presenta la fotografía sobre papel para su adecuada preservación? A lo largo de tu carrera has demostrado interés por este material, ¿restauran fotografías en el taller del archivo?

Está siendo todo un éxito, tanto que se ha decidido mantenerla hasta finales de diciembre. Para esta exposición se han seleccionado imágenes de los diferentes fondos del archivo que dan una visión amplia y curiosa del desarrollo urbanístico de la ciudad a lo largo de los años. Pero, pese a lo que pueda parecer a simple vista, no todas estas imágenes fueron creadas con el mismo proceso fotográfico, ni todas las conservamos en papel.

En el Archivo hay una considerable cantidad de fotografías sobre papel por ejemplo en expedientes judiciales, en carnets o en catastro. Sin embargo, poco a poco se han incorporado fondos fotográficos de coleccionistas y fotógrafos locales, imprentas o simplemente ciudadanos que desean aportar imágenes interesantes. En estos fondos lo que más abunda son los negativosMirando Palencia de vidrio y celuloide de diferentes tamaños y gracias a la digitalización se pueden positivar para consultar y difundir en exposiciones como ésta.

Para preservar cada “especie fotográfica”, como las llamaba Ángel Fuentes, se requiere de unos cuidados determinados, dependiendo del material compositivo, el deterioro que presenten y de si son negativos, positivos, color, blanco y negro, etc. Las copias más cercanas en el tiempo, en papel y B/N, quizá sean las fotografías que menos problemas de conservación presentan, pero cuando tienes que tratar fondos negativos que combinan producción en vidrio, nitrato y acetato, la cosa se complica. En el taller se restauran fotografías que han perdido su estabilidad física como sucede con las copias con desgarros, placas rotas, emulsiones levantadas, suciedad, etc. pero sobre todo se trabaja en identificación, diagnóstico, limpieza, acondicionado de conservación y preparación para digitalización. Para lo cual trabajamos mano a mano el taller de restauración y el de fotografía/digitalización.

Muchos opinan que la conservación de fondos fotográficos es una especialidad en sí, y no les falta razón. Siempre me gustó la fotografía, creo que tiene una magia especial, por ello decidí formarme en este campo en cuanto tuve oportunidad, pensé que no tardando mucho los centros documentales tendrían que custodiar fondos fotográficos como parte su patrimonio documental y los restauradores de documento gráfico éramos los más cercanos a esta competencia.

Agua, fuego, xilófagos, tintas, acción antrópica… ¿qué agente crees que es más nocivo para el documento?

Las personas, tanto por acción como por omisión, aunque en los documentos nacidos para no perdurar o con problemas congénitos todo se suma.
cita 4 Alicia BarberoCuando se revisan fondos documentales no solemos encontrar documentos afectados por un daño aislado, detrás siempre, siempre, encontrarás como denominador común la negligencia. El dicho “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio” creo que es perfectamente aplicable a la conservación del patrimonio documental. Dejar arrumbada la documentación durante décadas en donde menos estorbe a la espera de ser trasladada al archivo definitivo, es más común de lo que nos imaginamos. Y aunque parezca un tópico, los almacenes suelen ser en un sótano húmedo o una buhardilla con un tragaluz roto por donde campan a sus anchas las palomas. No se hace con la intención de que se deteriore, pero desde luego no se hace nada por cuidarla ¿no?, lo dicho, negligencia.
Por supuesto hay catástrofes que nos sobrepasan pero… si ni siquiera habíamos previsto qué podía suceder y cómo minimizarlo…el desastre será todavía mayor.

Cada agente provoca una reacción determinada en el documento pero, ¿con que tipo de deterioro es más habitual encontrarse en un Archivo Histórico Provincial?
Alicia Barbero- limpieza

Limpieza de fondo de protocolos de nueva transferencia

Aquí la documentación original se consulta y manipula directamente y solo una pequeña parte del fondo en soporte papel está microfilmado o digitalizado para su consulta por motivos de conservación, de manera que, siendo realistas, hay que asumir que la documentación sufre cierto desgaste. Los males más comunes son el polvo acumulado tanto en los depósitos como en la documentación, así como los “accidentes” derivados del uso y la manipulación de los originales. También es muy habitual encontrarse con colecciones completas que se han reparado con material de oficina antes de su traslado al archivo o que presentan ampliaciones de formato con grapas y diversos tipos de celo.

A priori la labor del archivero puede ser considerada complementaria a la del restaurador, pero… ¿es realmente así? ¿crees que los archiveros tenemos suficiente formación en el ámbito de la conservación? ¿Cómo es la relación entre los archiveros y los restauradores en el archivo? ¿Hasta dónde llega el primero y dónde comienza la responsabilidad del segundo?

Recordando la ley, un Archivo debe reunir, organizar, conservar, comunicar y difundir, por lo que en principio, el cumplimiento de estos objetivos generales es responsabilidad del archivero facultativo encargado del AHP. Hasta donde conozco, la dirección del archivo tiene, entre otras funciones, la responsabilidad de la conservación el fondo documental y por supuesto se apoya en su equipo para llevarla a cabo. En la práctica, un campo tan amplio y complejo como la conservación depende directamente del nivel de capacitación e implicación personal del archivero, así como de la disponibilidad de recursos y técnicos en los que apoyarse.

Si nos fijamos en los nueve AHP de Castilla y León, vemos que en general las plantillas son pequeñas, con una media de ocho o nueve personas, lo que traducido a técnicos en conservación y restauración se reduce a dos en todo el Sistema de Archivos, adscritos a centros concretos (Salamanca y Palencia), de forma que los archiveros al cargo del patricita 5 Alicia Barberomonio documental hacen más o menos lo que pueden con los escasos recursos disponibles.

Por otro lado, en general no creo que los archiveros estén demasiado formados en este campo, al menos en los aspectos técnicos. La conservación es una asignatura más de la carrera y un tema de la oposición con muchas generalidades. Llegados a este punto, considero que lo realmente importante es que los archiveros impulsen y pongan en marcha estrategias y dinámicas de conservación, que sean tenaces para la obtención de recursos y que soliciten técnicos especializados en plantilla… Si no, es muy fácil no cumplir, porque realmente es imposible abarcar tantísimo fondo sin la ayuda de un equipo multitarea.

En el archivo nuestra relación es fluida y continua. Tenemos muchos frentes abiertos que no se cierran nunca… Se podría decir que el técnico propone y el archivero dispone, pero siempre haciendo puestas en común y contando con la perspectiva del otro. Cuantos más puntos de vista, menos margen de error.

En un mundo dominado por lo digital, ¿consideras que puede ser una alternativa a los recortes económicos emprender procesos de “restauración –retoque- digital” o por el contrario este tipo de actuaciones nunca deben ser una opción?

Son dos cosas totalmente distintas. En términos económicos no creo que la restauración tradicional sea más cara o más barata que la digital, cada campo requiere de planificación, técnicos, procesos y materiales, con el agravante de que lo digital depende de la obsolescencia de los medios y programas con los que se capta y se recupera la información…

cita 6 Alicia barberoLos objetivos a conseguir son claramente diferentes. La restauración tradicional se ocupa de mantener los valores materiales y conceptuales del documento original, posibilitando su consulta directa bajo ciertos parámetros o la de su reprografía, y la digital facilita la consulta y difusión trabajando solo sobre su imagen. Así, un fondo de negativos puede ser digitalizado para positivarlo y consultarlo, pero si unos negativos de celuloide están muy enrollados… o se tratan desde el taller de restauración o difícilmente podrán digitalizarse. En todo caso la digitalización podría ser una herramienta complementaria pero no suplementaria.

Has sido tutora de prácticas de estudiantes de conservación y restauración de documentos gráficos de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Salamanca, ¿existe interés real de los jóvenes por dedicarse a la restauración de documento gráfico?

Claro que sí. Bueno, al menos los que llegan hasta las prácticas entiendo que están interesados… He tenido la suerte de acoger alumnos con ganas seguir aprendiendo, con iniciativa y dispuestos a involucrarse en cualquier labor que se desarrollara en el taller. La verdad es que me lo han puesto fácil y lo valoro como algo positivo para todos.

De hecho cuando se ofertó el archivo para hacer prácticas formativas me sorprendió que alguien quisiera venir al taller, y más dos alumnas a la vez, así que les ofrecimos venir a ver el centro y explicarles de qué iba y qué hacíamos aquí para que no se llamaran a engaño pensando que restaurarían cantorales o protocolos del S. XVI. Cual fue nuestra sorpresa cuando, aún a sabiendas, quisieron venir.

A nivel personal ha sido muy satisfactorio que alguien aprenda de mi trabajo y de mis experiencias cotidianas, además yo también he aprendido. El contacto con gente más joven y recién formada no sólo da un soplo de aire fresco al taller, también te obliga a explicar qué, cómo y por qué haces lo que haces y a escuchar lo que ellos harían… es una oportunidad única para valorar otros puntos de vista y analizar tus carencias. Siempre hay algo que aprender y mejorar.


Muchas gracias Alicia por haber compartido con nosotros tus interesantes experiencias y por habernos acercado el trabajo desarrollado de manera estable por una conservadora-restauradora en un Archivo Histórico Provincial, escenario profesional con el que no habíamos contado hasta el momento en esta sección. Asimismo, considero interesante subrayar cómo, a través de sus palabras, queda patente el conocimiento con el que habla acerca de los archivos y los documentos, y también cómo destaca la importancia de ese trabajo interdisciplinar y en equipo que ha de presidir una actividad en la que están involucradas diferentes profesiones.


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Acerca de Fernando Betancor Pérez

Archivero (El Museo Canario), Licenciado en Documentación (UC3M), Especialista Universitario en Archivística (UNED), Licenciado en Geografía e Historia (ULL) Publicaciones
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