“Misión Olvido”: el archivo, la memoria y la literatura

olvido grisHoy recomendamos la última novela de María Dueñas, “Misión Olvido” [Madrid: Temas de Hoy, 2012], una obra de ficción en la que se nos ofrece la posibilidad de andar el camino hacia la reconstrucción vital emprendido por su protagonista, Blanca Perea,  que  tras una ruptura sentimental necesita desprenderse del pasado. Pero… no nos ocuparemos aquí de esta interesante trama que esconde esa posibilidad de empezar de nuevo que todos hemos experimentado alguna vez, entre otras razones para no desentrañar la interesante historia que discurre.

Entonces…¿por qué nos ocupamos de “Misión Olvido”? Como no podía ser de otra manera nos detendremos en su lectura desde una óptica archivística; porque los documentos, el archivo y la memoria se convierten en un eje central –y casi vital- en este texto literario, en el instante en que su protagonista –hasta aquel momento profesora universitaria en el ámbito de la filología y la traducción- ha de enfrentarse a la tarea de organizar una colección de documentos generados y reunidos por el hispanista Andrés Fontana.

“…desbarajuste de cajas y archivadores amontonados, de carpetas desparramadas por el suelo y materiales apilados unos encina de otros sin atisbo de concierto…”

Esta es la primera imagen literaria que se nos ofrece de la documentación sobre la que tiene que intervenir la protagonista de la historia. Pero claro… esto no es un archivo…¡esto es un “almacén”!, término empleado de una manera acertada en varias ocasiones por la escritora para hacer referencia, en estos momentos iniciales, a la colección del profesor Fontana. Efectivamente, un archivo es algo más que un conjunto de documentos y de eso Blanca Perea se irá dando cuenta a medida que avanza la novela. Así, su historia personal y su propia reconstrucción vital correrán paralelas ese camino transformador que, desde el almacén al archivo, recorrerá la colección documental encomendada.

Quizás esa primera imagen desastrosa que presentaban los papeles del hispanista fue el origen del escaso entusiasmo –e incluso desprecio- con que, inicialmente, acogió su nueva tarea temporal como archivera, llegando a afirmar que su nuevo trabajo “…no iba a ser ni estimulante ni enriquecedor…” Afortunadamente el resultado final fue muy diferente al esperado, porque el trabajo en el archivo siempre resulta, cuanto menos, enriquecedor. De eso Blanca Perea se dará cuenta muy pronto.

Pero, ¿cómo era la colección documental a la que tenía que enfrentarse Blanca Perea? A lo largo del relato María Dueñas nos ofrece una información muy valiosa que nos permitiría, si fuéramos archiveros de la universidad californiana en la que supuestamente se conservaban, acometer la descripción ISAD(g) de este ficticio conjunto documental. De una forma general, la descripción a nivel colección documental podría ser esta [Se han insertado en cursiva los comentarios  sobre cada uno de los campos]:

Área de identificación
Código de referencia: AF. El código quedaría completado por el resto de los elementos requeridos por la norma.
Título: Colección documental Andrés Fontana (AF)
Fechas: siglos XIX y XX
Nivel de descripción: colección documental
Volumen y soporte: 1000 unidades documentales? No se ofrecen datos precisos sobre el volumen de documentos que integra la colección. Sin embargo, debía ser un número elevado a tenor de las referencias a las cajas que los contenían. Las unidades documentales son básicamente textuales y manuscritas sobre papel, si bien las cintas magnéticas también estarían presentes en este legado.

Área de contexto
Nombre del productor/acumulador: Fontana, Andrés (1913-1969). No sólo generó buena parte de los documentos que integran la colección documental, sino que también acumuló buen número de documentos históricos que adquiría sobre los temas de su interés.
Historia archivística/biográfica: Andrés Fontana (1913-1969) fue un hispanista de reconocido prestigio. Nacido en España se traslada a Estados Unidos, país americano en que discurrirá su vida profesional como profesor universitario en California.
Forma de ingreso: La mayoría de los documentos ingresaron en la universidad californiana en 1969, a raíz del fallecimiento del profesor Fontana. Un segmento del mismo sería agregado con posterioridad, en 1999, año en que fue localizado parte del legado en una vivienda particular.
La manera en que la colección documental del sr. Fontana pasó a formar parte del archivo del Departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Santa Cecilia (California) no resulta extraña: “…al no tener familia en este país [EE.UU.] nadie reclamó sus cosas y, a la espera de que alguien decidiera por fin que hacer, aquí ha seguido todo a lo largo de los años, amontonado en un sótano…” No se trata de una donación, ni de un depósito. Es simplemente un conjunto de documentos generados en el desarrollo de la vida personal y profesional de un profesor e investigador que, a raíz de un fallecimiento inesperado, quedan vinculados a la institución a la que perteneció y que, en gran medida, sufragó la mayor parte de las investigaciones reflejadas en aquellos papeles.

Área de contenido y estructura
Alcance y contenido: la colección documental está integrada por la documentación reunida y producida a lo largo de su vida por Andrés Fontana, destacando el segmento documental relacionado con la historia de las misiones franciscanas fundadas en California en el siglo XIX, disciplina a la que dedicó el titular de la colección gran parte de su vida profesional e investigadora.
Valoración, selección y eliminación: colección cerrada. Conservación permanente.
Nuevos ingresos: no se esperan nuevos ingresos.
Organización: Clasificación por materias y áreas temáticas.
No es este un aspecto muy desarrollado por la investigadora reconvertida a archivera. Sólo en una ocasión se enumeran unos “folios escritos a dos caras, cientos de paquetes de cuartillas amarillentas y un número infinito de cartas y tarjetas alborotadas” De todo esto, sólo las cartas y las tarjetas responden a una tipología documental precisa. El resto queda algo difuminado, intuyéndose que puede tratarse de cuadernos de notas, borradores de investigaciones, textos definitivos… aunque nada nos ayuda a descubrirlo. No parece que las tipologías documentales sea lo que más preocupe a nuestra protagonista. Por el contrario, cuando intenta clasificar los documentos lo hace atendiendo a sus correspondientes categorías temáticas, géneros o materias: crítica literaria, prosa, poesía, historia de España, historia de California… Es aquí donde podemos advertir que no estamos ante una archivera “profesional”, porque no hay algo más contrario a la archivística que clasificar la documentación de esta manera, denotándose su inclinación hacia la investigación, campo en el que interesa controlar las temáticas a las que se refieren los documentos.

Área de condiciones de acceso y utilización
Condiciones de acceso: acceso libre, aunque sujeto a las normas establecidas en La Universidad de Santa Cecilia
Condiciones de reproducción: la reproducción de los documentos podrá hacerse efectiva siguiendo las normas establecidas en la institución que custodia los documentos.
Lengua y escritura de los documentos: spa. La mayor parte de los documentos están escritos en español y de hecho los que son insertados en la novela así lo están. Del mismo modo, el hecho de que uno de los personajes angloparlante no entienda el contenido de los mismos ratifica aún más esta suposición

Área de control de la descripción
Nota del archivero: descripción realizada por Fernando Betancor Pérez.
Reglas o normas: ISAD(G) [International Standard Archival Desciption (General)]
Fecha de descripción: 2013

Al margen de esa forma temática de organizar los documentos –por otro lado necesaria para facilitar su rápida localización y favorecer la dinamización de la trama de la novela-, uno de los elementos que llama la atención del comportamiento de Blanca Perea es la evolución que experimenta a medida que va desarrollando su trabajo relacionado con la actividad archivística propiamente dicha.  De este modo, en un momento inicial afirma “…había pensado que el objetivo único de mi tarea era la organización mecánica de un conjunto de documentos redactados por la mano de un ser cuya alma no me paré a buscar…(…)…mi nueva tarea me había llevado  a tratar todo aquel legado con una frialdad que rozaba el desafecto…” Rápidamente reflexiona y reconoce su error: “…Por fin fui consciente de que había abordado mi tarea desde un enfoque equivocado…” Es en este momento cuando comienza a trabajar como una archivera y no, como ella misma afirma, como un operario en una fábrica de tornillos. De este modo, se vuelca en tratar de conocer al personaje que había dado forma a aquella colección, Andrés Fontana. Se familiariza con su trabajo, con sus inquietudes investigadoras, con su imagen física a través de fotografías, con  su trayectoria vital… en definitiva, se hace amigo del fallecido hispanista. Es ese un paso fundamental en el trabajo de los archiveros que han de enfrentarse a un archivo personal: el conocimiento a fondo del titular del mismo. Sólo así se podrá evitar errores de clasificación. Sólo así seremos capaces de situar cada documento en su lugar. Sólo así podremos reconstruir ese puzle en que en muchas ocasiones –tal como Blanca Perea señala en varios instantes en la novela- se convierten este tipo de agrupaciones documentales.

Sí… Blanca Perea, a pesar de su recelo inicial y a pesar de ese difuso plan de clasificación -aunque todos sabemos la complejidad que entrañan en ocasiones este tipo de colecciones personales en este aspecto-, supo captar la esencia del trabajo del archivero. Supo descubrir que detrás de aquellos papeles más o menos viejos había un personaje, un autor, una historia, un hombre, una vida, una memoria. “Misión Olvido” revela que el archivo es algo más que un  montón de papeles polvorientos, y que el archivero, como sucede en este caso, tiene una misión: sacar del olvido “…la memoria enterrada de un hombre olvidado…”

Anuncios

Acerca de Fernando Betancor Pérez

Archivero (El Museo Canario), Licenciado en Documentación (UC3M), Especialista Universitario en Archivística (UNED), Licenciado en Geografía e Historia (ULL) Publicaciones
Esta entrada fue publicada en Archivística, Archivística y memoria, Archiveros, Archivo, Archivos personales, Archivos privados, Documentos, Literatura y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s